Una infección bacteriana cutánea común y potencialmente grave que puede propagarse rápidamente.
Una afección dolorosa relacionada con un aumento rápido de la presión dentro de los músculos que puede provocar la pérdida del flujo sanguíneo a las células nerviosas y musculares.
Un coágulo de sangre que se forma en las venas profundas del cuerpo.
Una condición en la que se pierde la continuidad del hueso debido a un traumatismo o uso excesivo.
Un endurecimiento y estrechamiento de las arterias de las piernas y los pies que puede provocar lesiones en los nervios y otros tejidos (en particular durante el ejercicio o una actividad como caminar).
Una infección intensamente dolorosa en una articulación.